Leyendo con otra perspectiva: Yo antes de ti

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Yo antes de ti es una novela romántica publicada en 2012. Su autora es la escritora británica Jojo Moyes, quien también hizo su adaptación a guion para su estreno en película en 2016. Ganó mucha popularidad, pero si aún no la has visto, debes saber que en las próximas líneas habrá algunos spoilers.

Es bien sabido que los libros siempre –o caaasi siempre- son mejores que las películas porque detallan más la historia y nos ofrecen pasajes que no llegan a la pantalla. Yo antes de ti es uno de esos casos. Nos presentan la historia de Louisa, una chica de 26 años que se queda sin empleo y desesperada por encontrar uno nuevo, acepta ser cuidadora de William, de 35 años quien quedó tetrapléjico tras un accidente donde fue arrollado por una motocicleta; teniendo la posibilidad de únicamente mover su cabeza, levemente una de sus manos y hablar.

Como buena novela romántica nos muestra la relación amorosa que surge entre Lou y Will a través de las páginas. En la película es lo más evidente, comenzando por el póster que la promociona. Pero a mi consideración la mayor diferencia entre la película y el libro es cómo tratan la discapacidad.  El libro habla en primera persona desde la voz de Lou (en ocasiones desde otros personajes, aunque nunca de Will). Y es lo que nos interesa en esta ocasión.

Louisa llega por necesidad a ser la cuidadora de Will a un nivel más bien de compañía y vigilancia (él había intentado suicidarse). No como una enfermera, pues para eso tienen a Nathan, su fisioterapeuta; por lo que Lou no tiene nociones de medicamentos, terapias y mucho menos sabe algo sobre ser tetrapléjico. Cuenta únicamente con su empatía y las ganas de hacer bien su trabajo.

Detengámonos un momento y pensemos: ¿sabríamos apoyar en el cuidado de alguien con alguna discapacidad? Si no tenemos a un familiar, conocido, o nuestra carrera no se relaciona con el tema, difícilmente contestaremos sí a esta pregunta.

A eso se enfrenta Lou, además del hermético y malhumorado Will. Pero, a pesar de intentar dejar el trabajo por el reto que implicaba, busca información y se acerca por medio de internet a un grupo de personas que pasan sus días en sillas de ruedas. Todas ellas la aconsejan sobre cómo debe hablarle, tratarlo y le hacen recomendaciones de apoyos, tecnologías y lugares, descubriendo que hay un mundo de posibilidades en actividades para personas con alguna discapacidad.

Poco a poco Will se abre con Lou e incluso le hace notar cuando ella comienza a tomar decisiones, sin consultarle, y que es algo que le molesta de todos los que le rodean: asumen lo que es mejor para él sin siquiera preguntarle.

En la película nos muestran el estante lleno de medicamentos, su espacio adaptado en casa y cómo su silla se atasca en el lodo de un estacionamiento, sus enfermedades e idas constantes al hospital. Esto se describe más a detalle en el libro, pero además se hace mención de cómo a Lou, a pesar de tener la información, le cuesta trabajo encontrar lugares adaptados para sillas de ruedas. Desde las entradas y desplazamientos hasta la gente que no siempre está dispuesta a ayudar o a orientar. Sí existen, pero los encuentra tras la recomendación de sus nuevos amigos internautas, no porque se encuentren a la mano o tengan gran difusión. La mayoría implica un gasto considerable. La parte del dinero en esta historia no es una problemática, ya que la familia de Will cuenta con los recursos y más.

Sin entrar en mayores detalles, la intención es que lean el libro de esta historia que se volvió tan popular, no buscando la parte romántica sino las vivencias y sentir de una acompañante y la familia de alguien tetrapléjico.

PAMELA CORONADO

ILUSTRADORA Y COMUNICADORA VISUAL

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