‘La Ley Tatyana’

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“Esto no es como debería ser. Si aceptamos eso, estamos preparando el escenario para enseñarle a la gente que está bien discriminar a las personas con discapacidad”.

Esos fueron los pensamientos detonantes en la mente de Tatyana McFadden, quien en ese momento era una joven adolecente, medallista paraolímpica, que solo quería tener la misma oportunidad de entrenar con su equipo de atletismo de su escuela.

Tatyana McFadden, nació con espina bífida lo que le produce inmovilidad en sus extremidades inferiores. Fue hasta los seis año que tuvo la oportunidad de subir a una silla de ruedas, la vida antes de eso fue precaria para ella, sin embargo, fue adoptada por Deborah McFadden y su vida comenzó a cambiar, empezando por cambiar de país, ir de Rusia, donde ella nació, a Estados Unidos; nadie imaginaría en ese momento todo lo que alcanzaría.

Tatyana dice que en el primer momento que subió a una silla de carreras, su vida cambio, fue emocionante y veloz, podría ir más allá; a los 10 años ella sabía que quería ser una atleta paraolímpica. Así, ella tuvo grandes habilidades para el atletismo llegando a los Juegos de Atenas a los 15 años y llevándose un par de presas.

Pero a pesar de haber podido probar en diferentes deportes adaptados y desarrollarse gratamente en el atletismo, cuando ella entro a la preparatoria, el equipo de atletismo no le permitió entrenar con ellos, no podía correr junto a sus compañeros, porque decían que era peligroso para los demás que ella fuese en su silla, que no era seguro, y ella terminaba corriendo sola en la pista, sin nadie más.

Fue ahí cuando Tatyana pensó que “eso no debía ser así”, y entonces decidió interponer una demanda a su escuela, para luchar el derecho de formar parte de un equipo sin ser discriminada por su condición, pues ella mostraba las habilidades necesarias para competir en los deportes de su escuela.

Y para el beneficio de muchos jóvenes después de ella, se aprobaron las modificaciones a la ley ADA (La Ley para Estadounidenses con Discapacidades) esta ahora garantizaba que, independientemente de que estés en el campo de juego o en las gradas, tengas la misma oportunidad que los demás para disfrutar el deporte.

“Las organizaciones que auspician actividades deportivas deben proporcionar a las personas con discapacidades intelectuales, de desarrollo, físicas o de otro tipo las mismas oportunidades que tienen los demás para ser seleccionadas y competir en los equipos. Estas organizaciones deben aplicar ajustes razonables para los competidores con discapacidades”

El que ella y su madre se atrevieran a pedir los cambios necesarios y obtener frutos hizo que esta ley se conociera como ‘La Ley Tatyana‘, al principio sólo se aplicaba en algunos estados pero en 2013 se convirtió en una ley de ámbito nacional.

Así fue como una mujer que creyó en ella ha logrado ser poseedora de 17 medallas en las últimas 4 ediciones de los Juegos Paraolímpicos y ganadora de múltiples maratones, pero más apreciada la victoria en aquel juicio, victoria que no solo le valió para ella sino para muchos jóvenes en aquel país donde ahora pueden ser parte de un equipo.

NAOLI ENRÍQUEZ

DISEÑADORA Y COMUNICADORA VISUAL

 

Fuente: Greg Nugent, Ian Bonhôte y Peter Ettedgui (2016) Rising Phoenix: Historia de los Juegos Paralímpicos. Passion Pictures
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